Cultos de Agosto en honor a Ntra. Sra. de los Remedios

Jueves, 31 de Julio de 2014 a las 22:26


  • La Hermandad de Ntra. Sra. de los Remedios de Aljaraque, celebrará los siguientes cultos en honor de su sagrada titular en los próximos días de Agosto de 2014:

     

    Día 10 a las 12:00 h.: Santa Misa en la iglesia de San Agustín, durante la cual será entronizado un cuadro de la Stma. Virgen de los Remedios.

     

    Días 12, 13 y 14 a las 20:30 h.: Solemne triduo en la iglesia parroquial de Aljaraque ante la imagen de la Stma. Virgen de los Remedios.

     

    Día 15 a las 19:30 h.: Eucaristía Solemne en el día de la Asunción de la Virgen y a continuación procesión de Ntra. Sra. de los Remedios por el recorrido tradicional: Alcalde José Olmedo, Sánchez Ortiz, La Fuente, El Carmen, Nueva, Real y Templo, que serán engalanadas por sus vecinos para la ocasión.

     

     

 

Oración por la PAZ de su Santidad Francisco. PAPA FRANCISCO ÁNGELUS Plaza de San Pedro Domingo, 1

Viernes, 26 de Abril de 2013 a las 22:48


 

Queridos hermanos y hermanas: Buenos días.

Hoy, queridos hermanos y hermanas, quisiera hacerme intérprete del grito que, con creciente angustia, se levanta en todas las partes de la tierra, en todos los pueblos, en cada corazón, en la única gran familia que es la humanidad: ¡el grito de la paz! Es el grito que dice con fuerza: Queremos un mundo de paz, queremos ser hombres y mujeres de paz, queremos que en nuestra sociedad, desgarrada por divisiones y conflictos, estalle la paz; ¡nunca más la guerra! ¡Nunca más la guerra! La paz es un don demasiado precioso, que tiene que ser promovido y tutelado.

Vivo con particular sufrimiento y preocupación las numerosas situaciones de conflicto que hay en nuestra tierra, pero, en estos días, mi corazón está profundamente herido por lo que está sucediendo en Siria y angustiado por la dramática evolución que se está produciendo.

Hago un fuerte llamamiento a la paz, un llamamiento que nace de lo más profundo de mí mismo. ¡Cuánto sufrimiento, cuánta destrucción, cuánto dolor ha ocasionado y ocasiona el uso de las armas en este atormentado país, especialmente entre la población civil inerme! Pensemos: cuántos niños no podrán ver la luz del futuro. Condeno con especial firmeza el uso de las armas químicas. Les digo que todavía tengo fijas en la mente y en el corazón las terribles imágenes de los días pasados. Hay un juicio de Dios y también un juicio de la historia sobre nuestras acciones, del que no se puede escapar. El uso de la violencia nunca trae la paz. ¡La guerra llama a la guerra, la violencia llama a la violencia!

Con todas mis fuerzas, pido a las partes en conflicto que escuchen la voz de su conciencia, que no se cierren en sus propios intereses, sino que vean al otro como a un hermano y que emprendan con valentía y decisión el camino del encuentro y de la negociación, superando la ciega confrontación. Con la misma fuerza, exhorto también a la Comunidad Internacional a hacer todo esfuerzo posible para promover, sin más dilación, iniciativas claras a favor de la paz en aquella nación, basadas en el diálogo y la negociación, por el bien de toda la población de Siria.

Que no se ahorre ningún esfuerzo para garantizar asistencia humanitaria a las víctimas de este terrible conflicto, en particular a los desplazados en el país y a los numerosos refugiados en los países vecinos. Que los trabajadores humanitarios, dedicados a aliviar los sufrimientos de la población, tengan asegurada la posibilidad de prestar la ayuda necesaria.

¿Qué podemos hacer nosotros por la paz en el mundo? Como decía el Papa Juan XXIII, a todos corresponde la tarea de establecer un nuevo sistema de relaciones de convivencia basadas en la justicia y en el amor (cf. Pacem in terris [11 abril 1963]: AAS 55 [1963], 301-302).

¡Que una cadena de compromiso por la paz una a todos los hombres y mujeres de buena voluntad! Es una fuerte y urgente invitación que dirijo a toda la Iglesia Católica, pero que hago extensiva a todos los cristianos de otras confesiones, a los hombres y mujeres de las diversas religiones y también a aquellos hermanos y hermanas no creyentes: la paz es un bien que supera cualquier barrera, porque es un bien de toda la humanidad.

Lo repito alto y fuerte: no es la cultura de la confrontación, la cultura del conflicto, la que construye la convivencia en los pueblos y entre los pueblos, sino ésta: la cultura del encuentro, la cultura del diálogo; éste es el único camino para la paz.

Que el grito de la paz se alce con fuerza para que llegue al corazón de todos y todos depongan las armas y se dejen guiar por el deseo de paz.

Por esto, hermanos y hermanas, he decidido convocar en toda la Iglesia, el próximo 7 de septiembre, víspera de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero, y también invito a unirse a esta iniciativa, de la manera que consideren más oportuno, a los hermanos cristianos no católicos, a los que pertenecen a otras religiones y a los hombres de buena voluntad.

El 7 de septiembre en la Plaza de San Pedro, aquí, desde las 19.00 a las 24.00 horas, nos reuniremos en oración y en espíritu de penitencia para implorar de Dios este gran don para la amada nación siria y para todas las situaciones de conflicto y de violencia en el mundo. La humanidad tiene necesidad de ver gestos de paz y de oír palabras de esperanza y de paz. Pido a todas las Iglesias particulares que, además de vivir esta jornada de ayuno, organicen algún acto litúrgico por esta intención.

Pidamos a María que nos ayude a responder a la violencia, al conflicto y a la guerra, con la fuerza del diálogo, de la reconciliación y del amor. Ella es Madre. Que Ella nos ayude a encontrar la paz. Todos nosotros somos sus hijos. Ayúdanos, María, a superar este difícil momento y a comprometernos, todos los días y en todos los ambientes, en la construcción de una auténtica cultura del encuentro y de la paz. María, Reina de la Paz, ruega por nosotros.

 

Un antiguo párroco de Aljaraque camino de los Altares

Miércoles, 11 de Julio de 2012 a las 19:29

 

En 1959, nuestra parroquia tuvo el honor de contar con un párroco que murió con fama de santidad y que pronto comenzará si Dios quiere, su proceso de beatificación, se trata de D. Antonio Barba Campos, quien a pesar de su corta estancia en nuestro pueblo, dejó un grato recuerdo que perdura tras pasar algo mas de medio siglo de aquella labor apostólica que realizara entre nosotros. Las obras del camarín que alberga la imagen de la Virgen de los Remedios en la parroquia se fraguaron durante su estancia en Aljaraque, dejando además la ubicación actual del Sagrario. Estos son datos de obras materiales realizadas  que perduran hoy, pero fueron innumerables las obras de caridad y apostolado por la que es recordado por muchas personas que vivieron en aquella época. Más recientemente tuvimos la dicha de contar con su presencia en la Eucaristía y Procesión extraordinaria en el cincuenta aniversario de la Bendición de nuestra Patrona, aquel 19 de agosto de 2001. Es nuestro deseo que su proceso de beatificación sea pronto una realidad, por eso ofrecemos esta página para dar a conocer su biografía a quienes no lo conocieron y poder así colaborar en su elevación a los altares.

 

D. Antonio Barba Campos, nació en Pilas (Sevilla) el día 13 de enero de 1928. Su Párroco, D. Antonio Ruiz García, le facilitó el camino del Seminario a la edad de 11 años, apenas finalizada la contienda civil en 1939. Estudió en el Seminario de San Telmo, Humanidades, Filosofía y Teología con entrega absoluta y sufriendo los rigores de la escasez y pobreza de la posguerra española. Fue consagrado sacerdote el 19 de mayo de 1951, a los 23 años, una vez concedida la dispensa de Roma por no haber cumplido los 24 años requeridos para ordenarse.

 

Su labor como sacerdote se desarrollo íntegramente en la provincia de Huelva. Fueron sus sucesivos destinos Santa Ana la Real y los Romeros, Trigueros y MM. Carmelitas del mismo pueblo, Aljaraque y Corrales (1959), Calañas y Sotiel Coronada-Torerera, Paterna del Campo (21 años), Villarrasa (administrador), Rociana del Condado (13 años) Y Santuario del Rocío (adscrito).

 

Su amor por la Penitencia y la Eucaristía, junto a su devoción a la Virgen fueron las principales razones de su vida. Dan fe de ello sus continuas peregrinaciones a Roma, a Tierra Santa y a los Santuarios de Fátima, Lourdes y El Rocío. Llevo su amor a la Virgen fuera de nuestras fronteras (Quissamá, Brasil). Siempre sembró y cultivó la piedad. Puso la modestia como bandera de su vida y no dudó perdonar en cualquier situación. Consta que practico la Caridad autentica y anónima.

 

Entregó su vida al Señor el día 14 de Agosto de 2007, víspera de la Asunción de María, tras sufrir su enfermedad con entereza y gran resignación. Como dijo su confesor: “se le apagó el corazón bendiciendo”. Sus restos descansan en el Cementerio parroquial de San José de Pilas a la espera de pasar en su día a la cripta del altar Mayor de la Iglesia de Santa María de su pueblo natal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACION

Para la devoción privada

 

Dios Padre misericordioso que concediste a Antonio Barba la gracia de la bondad  y la humildad, y un amor encendido a la Santísima Eucaristía y ala Madre de Dios, haz que yo acoja sus enseñanzas prodigadas tantas veces en Fátima, Lourdes y El Rocío, para que siendo su fiel seguidor, me convierta como él en testigo vivo del Evangelio.

Dígnate glorificar, Señor, a quien te hizo pilar de su vida; infunde en mí sus virtudes y concédeme, por su intercesión, el favor que te pido… (Pídase la gracia  especial que se desea alcanzar).

Así sea.

 

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

 

(Con las debidas licencias eclesiásticas)

 (Esta oración no tiene finalidad de culto público)
Para comunicar favores, pueden hacerlo en la siguiente dirección
mbvonubense@telefonica.net

 

 

 

 
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